dissabte, 27 de novembre del 2010

De vuelta

En alguna ocasión faltó el tiempo; las más de las veces faltaron las ganas.

Así han ido pasando las semanas y los meses, se han ido desgranando las jornadas y los acontecimientos, caducaron los buenos propósitos sin causarme, debo reconocerlo, un gran pesar.

Quise escribir sobre el destemplado adiós de Ibrahimovic y las despedidas de quienes fueron, como es el caso de Guti y Raúl, santo y seña de un madridismo ebrio de promesas de la mano de Mourinho.

Pensé ( ¿y cómo no hacerlo?) en dedicar unas líneas al técnico luso, pero me superó la aversión a la megalomanía.

El rostro aniñado de Bojan cruzado de sombras y melancolías por la ausencia del gol estuvo cerca de hacerme desempolvar el teclado para pergueñar alguna cosa sobre esa tristeza, singular e inconfundible, del delantero que pierde el favor del gol, la razón de su estar sobre el campo.

Me planteé trazar un elogio de la meritoria labor de Pochetino al frente de un Espanyol en perpetuo tránsito entre cielo e infierno, permanentemente ocupado en la tarea de encontrarse en un espejo alternativamente cóncavo y convexo.

Pude haber dedicado un rato a cualquiera de estos temas y a muchos otros que en algún momento acertaron a encontrar alguna grieta en el velo de indiferencia que ha recubierto de silencio este modestísimo espacio de reflexión futbolística. Pude y no lo hice. Quizás sea hora de regresar.