dijous 1 de maig de 2008
La soledad del cancerbero
El fútbol es la liturgia de lo humano, la representación de ese cúmulo de pasiones y pulsiones que constituyen nuestra esencia más profunda como género. El drama, la comedia, el valor, la cobardía, la lealtad, la generosidad, la mezquindad y cualquiera de los rasgos que pueden llegar a definirnos acaban encontrando su reflejo en la pugna de los veintidós contendientes por introducir el balón en la portería contraria. El rectángulo de juego sigue siendo el teatro de marionetas en el que vemos representado lo que somos y lo que quisiéramos ser. Es el espacio forzosamente irreal por inalcanzable en el que nos dejamos arrastrar por la pirueta imposible del balón, la plasticidad arrebatadora del regate, la impetuosidad de la proeza física, lo sublime del instante mágico del gol. Y es esa condición de representación irremplazable, esa naturaleza de teatro del mundo, la que consigue que el fútbol siga creando héroes y su misticismo sobreviva sin ajarse en exceso ni claudicar ante la creciente mercantilización y banalización que constantemente le acechan en los tiempos de incontestables ponderables económicos que corren. El fútbol seguirá alumbrando sueños en nuestra existencia, misterioso e inexplicable como cualquier pasión. Bienvenidos a La soledad del cancerbero, un espacio para la reflexión y el debate.
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El fútbol es asíN, de este palo. Je, je. Qué gustazo ser el primero en dejar un comentario en el blog. Suerte, amigo!!
ResponEliminaPí, ya tenía ganas de ver tu blog! Aunque no soy futbolero, seguiré atentamente tus reflexiones a ver si se me pega algo.
ResponEliminaSaludos!
Sergio
Pues sí, me parece una reflexión interesante. Hay veces en que el fútbol crea héroes pero a veces también villanos, como aquellos que por cometer un error en el momento más inoportuno, acaban siendo los culpables de todo, como Cardeñosa, Spasic, en fin y tantos otros. Trataré de participar en esta aventura, aunque sea una completa novedad para mí esto de los blog o quizá precisamente por eso. Besos para todos. Javier.
ResponEliminaNo veo que Frank sea el culpable de todo lo que ha pasado. Parece que lo peor de él es que es una buena persona, como dicen algunos; vaya tiempos en los que ser una buena persona es motivo de sanción!!
ResponEliminaY ahora viene el Pep a solucionarlo todo. Tampoco lo veo. Está haciendo un buen trabajo con los chaales de la cantera y en lugar de dejarle que siga ahí durante cuatro o cinco años, hasta sacar una buena hornada de futbolistas, le ponemos a los pies de los caballos para que Laporta salve su cabeza. Veremos lo que pasa si al comenzar la próxima temporada, no se empieza como a todos nos gustaría. Creo que no se debe quemar a la gnte de esta guisa. Prefiero el modelo inglés donde sir Alex Ferguson lleva 22 años entrenando al mismo equipo y no siempre ha sido campeón....Creo que allí, todos los jugadores, por muy figuras que quieran ser, saben que el entrenador seguirá en el cargo, por lo que lo mejor es hacerle caso o marcharse. Ese es un buen ejemplo.